Funcionarios federales enfrentan crecientes presiones para que pongan fin a la intensificación de las actividades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota, luego de que una mujer muriera a tiros el miércoles. Activistas comunitarios afirmaron que siguen comprometidos con la búsqueda de justicia, pero el miedo constante está teniendo consecuencias.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que una mujer murió a tiros a manos de un agente del ICE en Minneapolis después de que su vehículo bloqueara una calle donde se estaba llevando a cabo una operación de control migratorio. La agencia calificó las acciones de la mujer como “terrorismo doméstico”, añadiendo que el agente que disparó actuó en defensa propia. Sin embargo, líderes de la ciudad, incluido el alcalde Jacob Frey, afirmaron que los videos de testigos presenciales muestran lo contrario.
Dieu Do, activista del Comité de Acción por los Derechos de los Inmigrantes de Minnesota, dijo que esto empeora una situación ya de por sí grave.
“Es una realidad muy dura y aterradora la que estamos viviendo”, explicó Do. “Se está perpetrando mucha violencia contra nuestra comunidad”.
Do enfatizó que los voluntarios comunitarios y las organizaciones de apoyo continuarán capacitando a los vecinos, preocupados por la actividad del ICE, sobre sus derechos y brindándoles otro tipo de apoyo, pero reconoció los vastos recursos que el gobierno federal ha destinado para aumentar las deportaciones. A principios de esta semana, el Departamento de Seguridad Nacional anunció el despliegue de 2.000 agentes federales adicionales en las Ciudades Gemelas.
Do señaló que, según las conversaciones del comité con negocios propiedad de inmigrantes, el ambiente actual ha afectado el flujo de clientes, ya que la gente tiene miedo de salir a la calle. Añadió que esto se manifiesta de otras maneras.
“Estamos hablando con maestros que están viendo una disminución considerable en la asistencia a sus clases”, señaló Do. “Porque no saben si sus estudiantes o sus padres fueron detenidos”.
El presidente Donald Trump y funcionarios del DHS dijeron que el incidente de ayer es un ejemplo de manifestantes que atacan a los agentes que están haciendo su trabajo para garantizar la seguridad del país. Do respondió que son los agentes quienes están intensificando la tensión.
“Estamos hablando de estos agentes hiper-militarizados que llegan a nuestros barrios, a nuestras calles, e infligen daño a nuestra comunidad”, enfatizó Do. “Estamos aquí para responder y documentar lo que está sucediendo”.
