Un nuevo estudio analiza el éxito de la línea de ayuda nacional “Parents Anonymous” para padres y jóvenes, y se pregunta cómo otras líneas de ayuda pueden establecer un vínculo real con las familias de California.
Investigadores de la Universidad Estatal de Arizona y de la Universidad de Cincinnati presentaron los resultados el 9 de junio en un congreso de sociología celebrado en Escocia.
Elizabeth Harris, profesora asociada de la Universidad Estatal de Arizona y coautora del estudio, afirmó que los datos demuestran que la línea de ayuda supone una diferencia tangible para quienes llaman.
“Hemos demostrado claramente que las personas que llaman a esa línea de ayuda terminan la llamada sintiéndose más orientadas hacia la búsqueda de soluciones y con una actitud más positiva que al principio”, explicó Harris. “Y se trata de una intervención de 30 minutos”.
El estudio reveló que se nota una gran diferencia cuando son consejeros con título de maestría quienes atienden las llamadas telefónicas. Estos profesionales están capacitados en lo que se conoce como “trabajo conectivo”: crear esa chispa única que surge cuando las personas se ven, se escuchan y se reconocen mutuamente de manera auténtica.
Las personas pueden llamar a la línea de ayuda al 855-427-2736 o visitar NationalParentYouthHelpline.org.
Harris señaló que los expertos de la línea de ayuda se esmeran especialmente en garantizar que las derivaciones que realizan estén debidamente evaluadas.
“Es necesario realizar una gran cantidad de trabajo en materia de infraestructura para garantizar que, cuando se derive a las personas a distintos lugares, estas reciban realmente ayuda”, subrayó Harris. “Porque no hay nada que frustre más a la gente que hacerla dar vueltas sin más”.
El estudio, revisado por pares, ha sido publicado por la Design Research Society. Los autores elogiaron el compromiso de Parents Anonymous con el análisis de los datos de todas las llamadas con el fin de mejorar continuamente la calidad del servicio.
