California declara estado de emergencia ante El Niño y pide prepararse para posibles inundaciones

La proclamación firmada por el gobernador Gavin Newsom busca acelerar la preparación ante tormentas, inundaciones, deslaves y erosión costera durante la temporada 2026-27
Photo Credit: Universidad de California Agricultura y Recursos Naturales

Ricardo Vela
UC ANR

SACRAMENTO, California — El gobernador Gavin Newsom declaró el lunes 21 de septiembre un estado de emergencia en todo California ante el desarrollo de El Niño 2026-27, una medida preventiva que permitirá acelerar la preparación estatal y local frente a posibles tormentas intensas, inundaciones, deslaves y daños a la infraestructura.

La proclamación señala que existe una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno. También cita una probabilidad del 69% de que el fenómeno alcance una intensidad histórica entre octubre y diciembre.

El documento advierte que un El Niño muy fuerte no produce los mismos efectos en todo el estado, pero puede estar asociado con condiciones invernales excepcionalmente húmedas y destructivas en algunas regiones de California. Las zonas costeras, las comunidades propensas a inundaciones y las áreas afectadas recientemente por incendios forestales se encuentran entre las de mayor riesgo.

La orden instruye a la Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador a coordinar los preparativos estatales y trabajar con gobiernos locales y tribales. También ordena al Departamento de Recursos Hídricos colocar con anticipación materiales como sacos de arena, bombas, revestimientos plásticos y rocas en zonas prioritarias.

El Departamento de Transporte de California deberá identificar las carreteras, puentes, alcantarillas, laderas y otras instalaciones estatales más vulnerables a inundaciones, erosión y flujos de lodo o escombros. La proclamación también ordena ampliar la información pública accesible y multilingüe sobre alertas, evacuaciones, apagones, viajes seguros y preparación familiar.

Aunque el estado está movilizando recursos, las autoridades advierten que las familias también deben prepararse antes de que lleguen las tormentas.

Daniel Swain, científico climático de la División de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de California, UC ANR, señaló que los avances en los pronósticos permiten advertir sobre muchos fenómenos extremos antes de que ocurran.

“A menudo contamos con alertas de estos fenómenos con al menos unos días de antelación, y a veces con una semana o más antes de que realmente ocurran”, explicó Swain. “Este es un factor clave que nos permite mitigar los daños, evacuar a las personas y alejarlas del peligro”.

Sin embargo, una alerta solamente puede salvar vidas cuando las personas la reciben, la comprenden y actúan a tiempo.

Antes de una tormenta

El primer paso es conocer el riesgo de inundación en la zona donde se vive o trabaja. Las autoridades recomiendan inscribirse para recibir alertas locales de emergencia y prestar atención a los avisos del Servicio Meteorológico Nacional, las autoridades del condado y los servicios de emergencia.

Una vigilancia de inundación significa que existen condiciones favorables para que ocurra una inundación y que las personas deben estar preparadas. Una advertencia de inundación indica que el peligro es inminente o que la inundación ya está ocurriendo. Ante una advertencia de inundación repentina, quienes se encuentren en una zona vulnerable deben trasladarse inmediatamente a un lugar más alto.

Las familias también deben establecer un plan de comunicación y conocer más de una ruta de evacuación, en caso de que alguna carretera quede bloqueada por agua, lodo o escombros. El plan debe incluir a niños, adultos mayores, personas con discapacidades, vecinos que puedan necesitar ayuda y animales domésticos.

Los documentos importantes, como identificaciones, pólizas de seguro, recetas médicas y números de emergencia, deben guardarse en un recipiente impermeable o conservarse también en formato digital.

Un equipo de emergencia debe incluir agua, alimentos que no requieran refrigeración, linternas, baterías, medicamentos, un botiquín de primeros auxilios, cargadores portátiles y artículos para las mascotas. Las personas que dependen de equipo médico eléctrico deben contar con un plan alternativo ante posibles apagones.

Alrededor de la vivienda, se deben retirar hojas y basura de drenajes y canaletas para facilitar el flujo del agua. También conviene revisar el techo, las ventanas y posibles filtraciones, y asegurar muebles u otros objetos que se encuentren en patios o balcones.

El vehículo debe tener suficiente combustible y estar en buenas condiciones. Revisar llantas, frenos y limpiaparabrisas antes de la tormenta puede ser importante si es necesario evacuar. No obstante, una vez que una carretera comienza a inundarse, el automóvil deja de ser una vía segura de escape.

Durante una inundación

La recomendación más importante es no caminar ni conducir por una zona inundada, aunque el agua parezca poco profunda.

Seis pulgadas —unos 15 centímetros— de agua en movimiento pueden derribar a una persona. Aproximadamente 12 pulgadas —unos 30 centímetros— pueden hacer flotar o arrastrar muchos automóviles. El agua también puede ocultar pavimento destruido, cables eléctricos, objetos afilados y corrientes más fuertes de lo que aparentan.

Nunca se deben rodear barreras colocadas en una carretera. Estas indican que el camino puede estar inundado, dañado o cubierto por escombros. Si una vía está cerrada, la única decisión segura es dar la vuelta y buscar otra ruta.

Si las autoridades ordenan evacuar, hay que hacerlo inmediatamente. Esperar a ver el agua puede dejar a una familia atrapada cuando las carreteras ya no sean transitables.

Quienes se encuentren dentro de una vivienda rodeada por el agua deben trasladarse a un piso superior o, si es necesario, al techo y llamar al 911. No deben refugiarse en un ático cerrado, porque podrían quedar atrapados por el aumento del agua.

También se debe evitar cualquier habitación donde el agua haya alcanzado enchufes, cables o aparatos eléctricos. Los cables caídos deben considerarse activos y peligrosos, incluso durante un apagón.

Durante toda la emergencia, es importante seguir las instrucciones oficiales por radio, televisión, teléfono y canales de emergencia del condado. Las condiciones pueden cambiar rápidamente y una zona segura puede volverse peligrosa en cuestión de minutos.

Cuando sea posible hacerlo sin ponerse en riesgo, las personas deben comunicarse con familiares, vecinos y adultos mayores para confirmar que recibieron las alertas y cuentan con ayuda. Las mascotas deben permanecer dentro de la vivienda o ser evacuadas junto con la familia; nunca deben dejarse amarradas o encerradas en lugares que puedan inundarse.

Prepararse no elimina el riesgo, pero puede reducir las decisiones apresuradas cuando llega una tormenta. Ante una inundación, la prioridad no es proteger el automóvil o las pertenencias: es salir del peligro y seguir las instrucciones de las autoridades.

Los científicos y especialistas de UC ANR estudian cómo el clima afecta a las comunidades de California y comparten información basada en la investigación para ayudar al público a prepararse ante inundaciones y otros fenómenos extremos.

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