Los detractores de Aramco, el gigante petrolero saudí y principal patrocinador de la Copa Mundial de la FIFA, dicen que la empresa está utilizando los partidos para “lavar” su imagen como uno de los mayores contaminadores climáticos del mundo.
La empresa firmó un acuerdo plurianual con la FIFA, estimado en 400 millones de dólares, que le asegura derechos de marca de alto perfil para los torneos masculinos y femeninos.
Kate Sinding Daly, vicepresidenta sénior de Derecho y Políticas de Conservation Law Foundation, dijo que los aficionados quieren apoyar a sus equipos sin tener que ver anuncios de empresas de combustibles fósiles, que, según ella, perjudican al medio ambiente y a personas en todo el mundo.
“Todos merecemos poder disfrutar de los eventos sin tener que apoyar a los principales responsables de la contaminación climática que está afectando directamente al deporte que amamos”, sostiene Daly.
Se prevé que el Mundial de este año sea uno de los torneos más calurosos de la historia, y los habitantes de ciudades anfitrionas como Boston ya están sufriendo calor extremo. Numerosas organizaciones están pidiendo a la FIFA que abandone a Aramco como patrocinador y respete sus propios compromisos climáticos.
La práctica del “sportswashing”, o lavado deportivo, no es nueva. Durante décadas, las grandes tabacaleras gastaronhttps://www.kickbigsodaout.org miles de millones de dólares para vincular los cigarrillos y el tabaco de mascar con el béisbol, haciendo que esos productos parecieran naturales y atléticos. Grupos de salud pública sostienen que Coca-Cola patrocina los Juegos Olímpicos para blanquear sus vínculos con la contaminación plástica y las tasas de obesidad a nivel mundial.
Daly dijo que Aramco, al igual que la mayoría de los productores de gas y petróleo, trabaja para impedir cualquier acción climática significativa. Al mismo tiempo, dijo, sus anuncios sirven para pulir su imagen durante uno de los eventos deportivos más unificadores del mundo.
“A veces hay ese cliché sobre la energía renovable o un futuro de energía limpia, pero al mismo tiempo están completamente motivados por expandir la producción de combustibles fósiles y extraer hasta la última gota de petróleo del subsuelo”, asegura Daly.
Varias futbolistas han firmado una carta en la que llaman a la FIFA a romper sus vínculos con Aramco debido al historial del gobierno saudí de violaciones de los derechos humanos.
Por otra parte, los equipos masculinos que compiten actualmente en Norteamérica deben adaptarse a temperaturas superiores a la media, un fenómeno que, según los científicos, es consecuencia del cambio climático. Una nueva norma implementada este año obliga al árbitro a detener el juego a mitad de cada tiempo para una pausa de hidratación obligatoria de tres minutos.
