Roddy Scheer y Doug Moss
EarthTalk
Investigaciones recientes revelan que las plantas, a pesar de carecer de cerebro o sistema nervioso, poseen una sorprendente capacidad para «hablar» a través de señales químicas. Este fascinante descubrimiento arroja luz sobre un mundo oculto de comunicación vegetal con profundas implicaciones para la agricultura, la ecología y la resiliencia climática. Las plantas se comunican principalmente a través de compuestos orgánicos volátiles (COV), señales químicas que liberan al aire y que sirven como un sofisticado sistema de alarma, advirtiendo a otras plantas sobre posibles amenazas como herbívoros, patógenos o factores de estrés ambiental. Cuando una planta detecta un ataque, puede alertar a otras plantas, lo que les permite preparar sustancias químicas defensivas o cerrar sus estomas para conservar el agua y los nutrientes.
Según National Geographic, este sistema de señalización funciona como una «red de alerta temprana», que permite a las plantas prepararse a sí mismas y a la comunidad circundante para los peligros que se avecinan. Esto pone de relieve la intrincada interdependencia dentro de los ecosistemas vegetales. Un ejemplo bien documentado es el de las plantas de tomate. Cuando son atacadas por plagas, las plantas de tomate liberan COV que indican a las plantas vecinas que aumenten su producción de sustancias químicas defensivas, creando así una estrategia de defensa compartida. Este fenómeno no se limita a una sola especie vegetal: las plantas «entrometidas» de los alrededores también pueden beneficiarse de estas advertencias, adaptando sus defensas incluso si no están siendo atacadas directamente. Además de las estrategias defensivas, las plantas utilizan los COV para adaptarse al medio ambiente. Ciertas plantas liberan COV para atraer a los depredadores de sus atacantes. Un ejemplo clásico son las plantas infestadas de orugas que emiten señales para atraer a las avispas parásitas, que ponen huevos en las orugas y neutralizan eficazmente la amenaza.
Comprender la comunicación entre las plantas podría revolucionar la agricultura. Los agricultores podrían mejorar la resistencia de los cultivos a las plagas y reducir la dependencia de los pesticidas químicos. Esto contribuiría al equilibrio ecológico al preservar la biodiversidad y reducir el impacto medioambiental. Además, la comunicación entre las plantas desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la salud del ecosistema. Como señala Wired, este «lenguaje de señales químicas» no solo tiene que ver con la supervivencia individual, sino con el fomento de la resiliencia de la comunidad ante los retos.
La comunicación entre las plantas tiene sus escépticos. Algunos científicos creen que se trata simplemente de una respuesta química pasiva y no de «comunicación». No obstante, el descubrimiento de las señales químicas en las plantas pone de relieve la complejidad y la interconexión de los ecosistemas. Como señala SciTechDaily, comprender estas señales podría revolucionar la forma en que protegemos los cultivos y gestionamos los ecosistemas naturales. Al desentrañar los secretos de la comunicación entre las plantas, no solo obtenemos información sobre la vida oculta de las plantas, sino también herramientas para construir un futuro más sostenible y resiliente.
CONTACTOS: Las plantas pueden hablar. Sí, de verdad. Así es como lo hacen, https://www.nationalgeographic.com/science/article/plants-can-talk-yes-really-heres-how.
EarthTalk® es una producción de Roddy Scheer y Doug Moss para la organización sin ánimo de lucro 501(c)3 EarthTalk. Más información en https://emagazine.com. Para hacer una donación, visite https://earthtalk.org. Envíe sus preguntas a: [email protected].
