Desde que este año dio inicio, un fenómeno social se ha venido dando de manera vertiginosa, la aparición de los “Therians”, adolescentes y adultos jóvenes, quienes se identifican en un plano espiritual o psicológico con animales; apartando de ellos la humanidad que les caracteriza.
Lo que quizá comenzó en redes sociales, como una moda o una distracción inofensiva, se ha vuelto en este momento un fenómeno social, que tiene en jaque tanto a los psicólogos, como a los padres de familia, e incluso a las autoridades. Desde hace años han existido personas que por medio de cirugías, han caracterizado en su piel y en su cuerpo facciones de animales, esto no es nada nuevo.
El fenómeno Therian va incluso más allá de lo que podamos imaginar. Los Therians en su mayoría, utilizan máscaras de su “thereotipo animal”, pero no sólo eso; también actúan como tal. Caminan en cuatro patas, hacen piruetas, ladran, maúllan, gimen, y se comportan como animales. Algunos llegan a ser bastante agresivos cuando se los toca, o si la gente se les acerca demasiado. Plataformas como TikTok e Instagram, están repletas de este tipo de contenido virtual.
Se cree que la moda Therian, inició en Europa la década pasada, y poco a poco se fue diseminando hacia América Latina, Asia y África. Es muy común observarlos en centros comerciales, en parques y en festivales. La mayoría realizan encuentros en donde se reúnen los miembros, que son observados con cautela e incredulidad por la gente.
El término Therian proviene del vocablo griego “therianthrope” que fue utilizado en la antigüedad, para referirse a seres mitad bestia y mitad humano. En el antiguo Egipto, dioses con cuerpo humano y cabeza de animal eran adorados por los creyentes. Por ejemplo el dios Set, patrón de la atmósfera, era representado por un figura humana, y la cabeza de un animal de especie desconocida.
Este mito de seres humanoides con cabeza de animal, fue conocido en diversas culturas extintas. Se cree que fue en la Atlántida, el mítico continente perdido; en donde se llegó a tener una tecnología avanzada, capaz de cruzar la raza humana con especies animales. También existen las leyendas mesoamericanas, que hablan de los “Nahuales” que son aquellas personas que poseen la increíble capacidad, de transformarse en animales en momentos específicos. Según estas creencias, cada ser humano tiene un Nahual o animal protector a lo largo de su vida. Por otro lado se habla de la teoría de los reptilianos. Seres humanoides con cabeza de reptil, que viven en nuestra realidad pero en un universo paralelo.
Habitan la Tierra en otro plano existencial, y hasta tienen la capacidad de desintegrarse. Por lo visto esta mezcla de humano con animal, ha sido conocida desde la antigüedad. Pinturas y Jeroglíficos han venido contando una historia silenciosa, que quizá ha sido parte de nuestra realidad, desde las primeras eras de la existencia humana.
También hay rumores de engaños y de manipulación, respecto al fenómeno Therian. Se ha puesto en evidencia que algunos medios, contratan actores para que actúen como Therians, y de eso modo alcanzar una gran popularidad y sumar seguidores, en redes sociales y en eventos. Durante los meses de enero y febrero, se han llevado a cabo convenciones de Therians, en diversos países, como en España, México, Brasil, El Salvador, Guatemala, Argentina, etc.
En una de esas reuniones, un Therian vestido de perro, atacó y mordió a dos menores de edad, es por ello que se han encendido las alarmas de las autoridades. Causó una gran impresión, el observar una chica con un disfraz de serpiente, arrastrándose en el piso de un centro comercial en la ciudad de México. A los Therians se les puede denominar, como personas que no están conformes con su género humano.
Ellos mismos afirman que se sienten más cómodos luciendo y actuando como animales. Pastores y religiosos de diferentes denominaciones, consideran a este movimiento como una deshumanización y degradación con fines satánicos. Otros creen que es una cortina de humo, para neutralizar la opinión de temas espantosos, como los archivos de Epstein por ejemplo. Algunos psicólogos opinan que pueda tratarse de algún nuevo tipo de desorden mental.
Lo que sí es cierto es que cada vez hay más integrantes, y es un fenómeno que se está dando en todo el mundo, parece una pandemia neurológica que recién inicia. Veremos en el futuro como actúan las autoridades, los medios, y las religiones, con respecto a este fenómeno enigmático.
