Los vegetales juegan un papel de primer orden en la dieta diaria, por su alto contenido de vitaminas, nutrientes y minerales, esenciales para el mantenimiento de un peso adecuado y de la buena salud en general. Los vegetales, legumbres o verduras como solemos llamarlos, son la fontana de la vitalidad y de la buena energía.
Los vegetales son poseedores de innumerables secretos naturales, que han sido descubiertos por la ciencia a través del tiempo y de las investigaciones de eruditos naturistas. Sin embargo desde hace miles de años atrás, se han venido empleando con fines tanto medicinales, como contemplativos, espirituales y estéticos.
Ajo
Allium sativum
Nombre en inglés: Garlic
Según datos históricos la primer ocasión en la que se recetó el ajo, sucedió allá por el año tres mil antes de Cristo. También forma parte en el Papiro Ebers, el libro de medicina más viejo del mundo. En Babilonia fue utilizado como medio para comunicarse con los espíritus. Actualmente es conocido en todas las culturas tanto en medicina natural como en las artes culinarias.
El ajo al ser injerido naturalmente aumenta las defensas naturales del organismo, reduce los niveles del colesterol, ayuda a reducir los altos niveles de azúcar en la sangre y previene los ataques cardíacos. Su jugo constituye el antídoto indicado, para combatir los parásitos y las infecciones digestivas, como la disentería y la gastroenteritis, también se utiliza como medicina preventiva contra la arteriosclerosis. El ajo puede ser ingerido alternativamente a través de píldoras.
Propiedades medicinales: fuente de vitaminas B y C, también contiene fósforo, potasio y azufre.
Propiedades místicas: los racimos con nueve cabezas de ajo son colgados y utilizados para alejar a los malos espíritus. En Babilonia se esparcía polvo de ajo en la entrada de las viviendas, para detener la entrada de entes malignos. Se cree que es de buena suerte para las finanzas del hogar contar siempre con varias cabezas de ajo en la despensa.
Alcachofa
Cynara scolymus
Nombre en inglés: Artichoke
La alcachofa es un vegetal originario de las islas del mediterráneo, se estima que se viene cultivando desde hace más de tres mil años, tanto en Chipre como en la islas Baleares y Sicilia. Según un antiguo mito griego, alcachofa era una mujer privilegiadamente hermosa, seductora y capaz de volver loco a cualquier mortal, entonces un día un hechicero se enamoró perdidamente de ella, y al ser rechazado lanzó sobre ésta una infame maldición que la convirtió en vegetal por el resto de su existencia.
La alcachofa es reconocida como el manjar de las mentes brillantes, se cree que aumenta la inteligencia y acelera los procesos cerebrales, cuando se le consume al menos dos veces por semana. También son conocidas sus propiedades para prevenir trastornos renales y padecimientos hepáticos.
Propiedades medicinales: contiene vitaminas A, B y C, además calcio, fósforo, hierro y potasio
Propiedades místicas: Seis alcachofas frescas son envueltas en un trozo de tela blanca, el cual se frotará por todo el cuerpo de una persona que esté sufriendo de ansiedad excesiva, angustia y mala suerte, posteriormente se entierran en el camposanto; y se rezan tres oraciones o plegarias,
Apio
Apium graveolens
Nombre en inglés: Celery
En tiempos de la antigua Roma el apio fue utilizado principalmente como afrodisíaco, tanto por varones ansiosos como por féminas sensuales, que deseaban entregarse y gozar de las delicias del amor. Por siglos se mantuvo la creencia, que el apio constituía parte esencial de la dieta alimenticia de los dioses del Olimpo, especialmente del guerrero Ares y el mensajero Hermes.
La infusión de apio es recetada para aliviar los dolores reumáticos, y asistir en la curación de la cistitis y uretritis. La tintura se ha venido empleando para calmar la tensión y los estados depresivos. Se incluye el apio en la dieta diaria para aumentar las defensas del organismo, y para prevenir futuros padecimientos del hígado.
Propiedades medicinales: contiene vitaminas A, C y E, además hierro, sodio, cloro y magnesio.
Propiedades místicas: Los chamanes antiguos antes de llevar a cabo una limpia espiritual, masticaban hojas de apio para protegerse de no captar en su ser, la mala influencia o energía que despojarían de sus clientes.
