Veladora del Ángel Guardián
Se recomienda ofrendar esta veladora al inicio de cada mes, es considerada como protección celestial, y auxilio de nuestros hermanos espirituales mayores. El Ángel Guardián se comunicará con usted de manera telepática, por ello debe de creer en sus presentimientos y corazonadas. Escuchar la guía del Ángel, le llevará a la sabiduría.
Veladora de Elegguá
Estas veladoras se ofrendan para vencer obstáculos, abrir caminos, obtener trabajo y ascensos. Resulta muy efectivo su efluvio espiritual para ganar autoestima, seguridad y confianza en uno mismo. Elegguá resuelve todos los problemas. Un ritual completo consiste en ofrendarle 21 veladoras una a la vez.
Veladora de Oshún
Al ser la diosa del amor, la belleza y el dinero, se le ofrendan frecuentemente 5 veladoras para alcanzar de ella favores de esa índole. Se recomienda agregarle a la cera, unas gotas de miel y un poco de canela en polvo. El mejor día para iniciar el ritual es el día viernes. También se pueden ofrendar velas a Venus-Afrodita, equivalentes de la diosa Oshún. Quien le invoca con frecuencia tiende a ser feliz en el amor.
Veladora Reversible
Estas veladora se queman para devolver a su lugar de origen, el temido mal de ojo, la mala suerte y los hechizos. Se recomienda primero, frotar su cuerpo con la vela, luego encenderla y colocarla frente a un espejo, dejarla allí hasta que se queme totalmente. Si la vela se ahuma, será necesario ofrendar 2 velas más.
Veladora de Romero
Comúnmente llamada la hierba del rejuvenecimiento y de la juventud. Su agradable aroma inspira sentimientos de gozo, de paz, de pureza y de tranquilidad. Cuando se ofrendan estas velas con frecuencia, las personas tienden a ser más justas, más bondadosas y caritativas. Atrae suerte en juegos de azar.
Veladora de Ruda
Esta veladora es efectiva para neutralizar malas energías, presencias espirituales de bajo astral y olores extraños. Durante muchos siglos se le ha asociado a esta hierba muchos poderes, como por ejemplo: poseer una fragancia que repele a los espíritus oscuros. Del mismo modo se ofrendan estas veladoras para tener suerte en los negocios.
Veladora Blanca
Las velas y veladoras blancas representan pureza, luz, energía y buena salud. Son ofrendadas también para atraer espíritus benignos y guías espirituales. Frecuentemente se queman para dar luz a los fallecidos, pidiendo por la bendición de sus almas. Quien ofrende veladoras blancas con frecuencia se convertirá en un ser caritativo, benéfico para la sociedad.
Veladora de San Alejo
Esta veladora en particular suele ofrendarse cuando deseamos alejar, situaciones, energías y personas que non favorables. Así mismo, protege en contra de trabajos mágicos, brujería, envidias y malas vibras. Se ofrendan siete veladoras durante siete semanas y se reza la oración del Santo, en el día y en la noche.
Veladora de Santa Clara
Cuando se enfrentan líos, dificultades y malas rachas; se le ofrendan Veladoras a Santa Clara de Asís. La inmensa bondad que ella emana, se hará presente en la vida del creyente. Su luz le abrirá las puertas a mejores oportunidades, iluminará todos los caminos, y ha de liberarle del estrés, de problemas, de malos entendidos y de enemistades.
Veladora de Santo Toribio
Esta veladora se ofrenda en pares durante 4 meses. Santo Toribio asiste en todo tipo de dificultades, especialmente en situaciones migratorias, detenciones, y obtención de documentos legales. Existen miles de testimonios de milagros obtenidos gracias a su bondadosa intercesión.
Veladora de Vainilla
Esta es considerada la veladora de la felicidad. Su olor exquisito es uno de los aromas preferidos alrededor del mundo. Antiguos augurios relatan que la fragancia de la vainilla combinada con el fuego, se convierte en un purificador de energías, de vibras, de espíritu y de chacras. También atrae amor, pasión y entusiasmo.
Veladora de la Virgen de la Merced
Junto a esta veladora se puede ofrendar otra a Obatalá. El ritual es indicado para personas con problemas de salud física o emocional. El mejor día para iniciar es el día domingo. Acompañe el ritual haciéndose un enjuague con agua de coco. Antes de encender la veladora coloque en la cera un poco de cascarilla.
